
La Internet es una posibilidad muy interesante para descubrir de una manera distinta el mundo, gracias a las enormes ventajas que nos brinda el tener información actualizada a la mano constantemente con el apoyo de métodos audiovisuales como videos, banners, etc., y otros programas de distinto formato que ayudan a complementar los contenidos. Además, el contacto con todo tipo de personas se facilita enormemente con el servicio de mensajería instantánea, las webcams, el correo electrónico… Pero existen personas que no saben diferenciar los usos beneficiosos de la Internet con la penetración del ciberespacio en sus vidas de una manera tal, que pueden llegar a un estado de adicción a la Internet, como basar su existencia (si es que no lo han hecho ya) en lo que pueden obtener o dar del y al mundo virtual.
Un reporte publicado en la BBC Mundo (edición electrónica), dice que no puede hablarse de una verdadera adicción a la Internet por cuanto no se trata de un fenómeno patológico en el que el cuerpo depende de una sustancia o una actitud compulsiva. Sin embargo, el artículo señala que existen clínicas especializadas que ya tratan esta adicción pues así la señalan estos centros médicos, tanto en Estados Unidos como Europa. Un estudio publicado en una dirección electrónica afirma que en Taiwán se relacionaron algunos comportamientos violentos con el uso indiscriminado de la Internet, datos que han sido puestos en duda por las autoridades médicas estadounidenses. El informe arrojó que 25 por ciento de los muchachos y el 13 de las muchachas eran adictos a la Internet, según una encuesta realizada entre 9,405 adolescentes, y que el 37 por ciento de este total de encuestados aseguró tener “reacciones fuertes” después de un cierto período navegando en el ciberespacio.
Las encuestas para medir el grado de dependencia con el ciberespacio abundan en el ciberespacio (valga la redundancia), y muchas de ellas simplemente quieren conocer tendencias en las actitudes de las personas mas no se interesan principalmente por descubrir una “enfermedad”.
Hay una página web, incluso (y no pretendemos hacer apología de ella), adictosainternet.com, en donde mediante análisis basados en la realización de tres tests se puede supuestamente llegar a determinar si la persona tiene un cuadro sintomático de gravedad relacionado con la navegación por la red. Entonces, ¿existe en realidad una adicción a la Internet? Cada persona es plena conocedora de sus hábitos y distracciones, y debe determinar en cuál grado de relación está con la red virtual.