
El Instituto de Genética Humana de la Universidad de Newcastle (Inglaterra) ha revelado que la famosa aspirina (ácido acetilsalicílico), puede inhibir el crecimiento de las células madre que provocan el cáncer de colon hasta en un 50%. El descubrimiento o la aseveración de parte de este laboratorio médico complementa el informe general de las demás bondades que se le han atribuido a la aspirina, además del alivio del dolor de cabeza. Las más recientes presentaciones, por ejemplo, del producto de la casa farmacéutica alemana Bayer, controlan eficazmente a combatir el malestar estomacal así como las molestias producidas por un cuadro gripal fuerte, extendiendo de esta manera sus beneficios en contra de otros cuadros patológicos que son por igual frecuentes entre grandes focos de población.
El cáncer de colon es una de las afecciones que más han crecido durante la última década, logrando una tasa de mortalidad que se puede equiparar a las causadas por los tumores malignos en los senos femeninos y la próstata. El descubrimiento de que la aspirina podría combatir desde la raíz las causas principales de esta afección, ha hecho suponer que este derivado podría también recomendarse para la prevención de otros estados cancerígenos relacionados sobre todo con los sistemas digestivo y excretor. Algunas investigaciones han arrojado de hecho como resultado la normalización de los procesos celulares producidos por la aspirina después de una afección muy grave, en la que se han unido varios síntomas patológicos como fiebre, vómito y diarrea. El caso es que para una enorme traza de la comunidad científica, la asignación de la aspirina como un agente anticancerígeno todavía tiene su número grande de detractores o no convencidos por considerar los efectos de esta pastilla como placebo.
Durante muchos años, en especial desde la década de los años 20 del siglo pasado, se ha señalado a la aspirina como una gran previsora de los ataques al corazón. Esto tiene fondo científico, puesto que el compuesto que forma el principal elemento activo de la aspirina deriva del sauce, un árbol que genera una sustancia resinosa que se ha usado desde tiempo atrás para la curación de problemas de circulación y tensión arterial.
Las propiedades de la aspirina en el músculo cardíaco hacen entonces que sea recomendada en pacientes con ciertos problemas con este órgano, y por supuesto también en algunos casos severos de paro cardio-respiratorio después de pasados los efectos colaterales de la afección. También se destaca a la aspirina como un agente calmante, aunque no es recomendable nunca su abuso para el tratamiento de la tensión nerviosa.