“Los años no pasan en vano”, dice un refrán que acota el paso del tiempo sobre la piel que en muchas ocasiones es implacable, dejando en muchas personas una apariencia mucho más cansada y envejecida de lo que incluso puede corresponder a su verdadera edad. Los ojos son una parte muy importante del cuerpo además de su función visual, porque alrededor de ellos se puede notar perfectamente el estilo de vida que conlleva una persona. Y dentro de los tratamientos estéticos que ayudan a mejorar la apariencia de la zona circundante de la vista, se encuentra la blefaroplastia como alternativa.
Es una intervención estética la cual no sólo redunda en beneficio de la vista como tal, sino que complementa en general toda la intención que la persona tiene de verse mucho más rejuvenecida y lozana. Por tal motivo, se trata también de una intervención replicante en el sentido de que su correcta intervención y positivo cuidado, influye de una manera significativa sobre la manera de verse de un individuo. La blefaroplastia consiste en el levantamiento de los párpados que bordean la zona de los ojos, a la vez que se elimina el exceso de grasa y piel acumulado en ellos.
Con esta operación, el(la) paciente tendrá la posibilidad de disfrutar de un mejor rostro, no tanto juvenil si es que ya cuenta con cierta edad, pero al menos sí muy mejorado y además lleno de vitalidad. La blefaroplastia cuenta con la intervención del profesional médico adecuado que le indicará a la persona los cuidados necesarios y el procedimiento a realizar durante esta micro cirugía. Esto sin antes no realizar un examen profundo acerca de las condiciones visuales de la persona, analizando el estado de sus lacrimales y midiendo la resequedad que puedan experimentar sus ojos ante ciertos estímulos directos punzantes.
Luego de haber determinado todos los puntos necesarios para empezar a realizar la blefaroplastia, se pasa después del proceso de sedado a retirar la grasa y la piel sobrantes arriba y debajo de los párpados mediante pequeñas incisiones que se hacen con gran precisión alrededor de esta zona. Uno de los objetivos de estos tratamientos estéticos es poder levantar a la vez el músculo orbicular, de tal manera que los ojos no puedan verse más con apariencia cansada. Al terminar la operación, debe esperarse a que las incisiones cicatricen debidamente, algo de gran facilidad relativa en los párpados por defecto.
Dentro de las exigencias que se les hacen a los pacientes antes y después de una blefaroplastia, se encuentra la supresión total del consumo de tabaco dos semanas tanto anteriores como posteriores a la intervención. En estos tratamientos estéticos, el tabaco impide el proceso de cicatrización de una manera efectiva, a pesar que los párpados son considerados la zona del cuerpo con un mayor nivel de recuperación en este sentido. Con los cuidados necesarios y por supuesto la total disposición del paciente, es claro que la apariencia propia de la persona pasará a tener una muy adecuada forma de verse.
Si una mujer quiere verse fantastica y hacer esta cirugia, totalmente!, estoy de acuerdo, nadie puede decir que hacer o no hacer a otra persona. en mi caso, a mi me asusta un poco el quirofano… prefiero hacer otras cosas mas naturales como limpieza a la noche, poner crema, masajitos, no fumar ni beber… pero eviidentemente la ciencia tambien nos ayuda… y la verdad que ya nunca mas dire nunca.