Tanto como inhalándola, inyectándola o fumándola, la cocaína es un estimulante que afecta a la producción del cuerpo de dopamina, la sustancia química del cerebro que rige tanto al placer como al movimiento, pero que es sumamente adictiva y tiene efectos a largo plazo que dañaran a todo el sistema inmunológico y matriz. Como un afecto a corto plazo, la cocaína ingerida es la constricción de los vasos...