
El alcohol para consumo humano, considerado por las autoridades sanitarias responsables como una “droga social”, genera en cualquier persona que abusa de su consumo unas consecuencias funestas tanto para su organismo, como vida interpersonal y en sociedad. Dentro de las consecuencias patológicas que genera el alcoholismo como método de vida se encuentra la horrible cirrosis, una enfermedad que ataca al hígado despojándolo de su funcionalidad normal como desinfectante de la sangre allende otras funciones importantes. Claro que en este caso se tiene que hablar de la cirrosis alcohólica o eólica, porque existen otros tipos de esta afección no relacionadas con el consumo del alcohol.
Otra de las consecuencias físicas negativas relacionadas con el alcoholismo son las hemorragias internas, puesto que los sistemas inmunológicos sobre expuestas a una presencia excesiva de hidrógeno y oxígeno brindada por el alcohol no pueden procesar toda esta descarga excesiva de elementos dentro del cuerpo. Ello por genera una especie de efecto de “choque”, que desemboca en el daño de paredes de los sistemas orgánicos de una persona generando la consiguiente pérdida de sangre por algún conducto abierto. La intoxicación alcohólica es otra de las funestas causas del alcoholismo que consiste en la insuficiente eliminación de los residuos del alcohol de dentro del organismo, lo que genera una falla general que incluso puede conducir a la muerte.
Hablando de los problemas sicológicos o mentales, se encuentra el del síndrome denominado “delirium tremens” vinculado con el alcoholismo de una forma directa y que forma, junto con la cirrosis eólica y la intoxicación alcohólica, el triángulo “exclusivo” de las afecciones exclusivas relacionadas con este problema adictivo. Esta es la fase más dura del síndrome de abstinencia del alcohol, y se caracteriza por tres períodos que van desde sudoración, temblores, vómitos, náuseas y en algunos casos alucinaciones seis horas después de haber consumido el último trago, hasta el más crítico en donde se presenta taquicardia e hipertermia. Puede ser mortal.
En cuanto a las consecuencias sociales, el alcoholismo degenera en situaciones que llevan a una persona a descuidar su la apariencia personal, el deterioro de las relaciones familiares, la pérdida de trabajo y, el caso más representativo por la cifra alarmante de los mismos que se presentan: los accidentes de tránsito bajo el influjo de alcohol. Muchos son los conductores, considerados incluso alcohólicos medicamente hablando, que manejan tranquilamente por las autovías generando pérdidas humanas y daños materiales por este vicio.
y no nombrais que es un factor cardiovascular?
men esta pagina me sirvio mucho gracias…