
Las cirugías estéticas son procedimientos que deben conllevar toda la atención necesaria que el personal médico capacitado esté dispuesto a brindar, así como la intervención directa de las personas responsables del paciente y por supuesto del mismo individuo a realizarse la operación. Antes del preoperatorio como tal, tanto entre el cirujano como el paciente deben estar claros todos los detalles concernientes a por qué se va a realizar determinada intervención quirúrgica. La parte o partes del cuerpo a tratar es lo de menos en este caso: el paciente tiene que estar totalmente convencido, luego de una evaluación profunda y responsable por parte del médico a nivel físico y un autoexamen sincero a nivel psicológico, de que este paso en su vida se va a tomar con responsabilidad.
Ya superada con éxito esta etapa por algunas personas comienza la fase del pre-operatorio, que es totalmente importante para que durante la intervención quirúrgica no haya la posibilidad de que surjan inconvenientes serios. Las recomendaciones del médico cirujano deben ser cumplidas a rajatabla, sin chistar ni dudar: mayormente se tratan de no comer ciertos alimentos, suprimir totalmente ciertos hábitos, descansar muy bien antes del día de la operación… El centro de cirugía estética tendrá a la mano información oportuna sobre el particular, ya sea en folletos, libros, material audiovisual, etc.; sobre los cuidados a llevar a cabo en esta etapa.
Llega el día D: el de la operación como tal. El centro de cirugía estética tiene la responsabilidad de tener todo el equipamiento necesario para sortear cualquier eventualidad pero básicamente por supuesto, contar con la instrumentación necesaria para el procedimiento. La compañía de los responsables del paciente es otro punto básico, y en algunos casos los doctores pueden acceder a que esta persona o personas puedan estar presentes durante la operación, casi siempre, en procesos ambulatorios o donde no hay anestesia general. También en ciertas operaciones, el paciente puede disfrutar de alguna música o ver algo: todo depende de las decisiones médicas profesionales.
Terminada la operación, llega el famoso postoperatorio. Para algunos pacientes esta etapa resulta particularmente difícil, y según muchos cirujanos estéticos altamente cualificados representa el 95% del éxito de una operación. ¿Por qué? Porque no son pocos y pocas, tanto hombres como mujeres, que están seguros(as) de que el cuidado responsablemente llevado después de una cirugía no es obligatorio y beneficioso para ver resultados satisfactorios. Así mismo, el centro de cirugía estética estará pendiente del paciente chequeándolo constantemente, brindándole los contactos necesarios para que pueda comunicarse con ellos en caso de algún problema. Tales son las precauciones para una cirugía estética exitosa y que perdure.