
Muchas veces dejamos la sana alimentación y el dejar de hacer ejercicio físico por simple pereza, o porque consideramos que nuestra salud está lo suficientemente estable como para no permitirnos un esfuerzo de más en estos sentidos. Pero la diabetes es una enfermedad que no da espera, y por lo tanto para su correcta prevención es importante poder trazar un plan exitoso que nos conduzca a comer mejor, no a comer más, y a hacer la actividad física adecuada, no sobre exigirnos sin sentido. Pero, ¿qué es la diabetes? Consiste en una afección en donde la glucosa se acumula anormalmente en el plasma sanguíneo, causando una serie de desórdenes en el proceso metabólico que influyen de manera negativa en el resto del organismo.
Cuando se decide a emprender una dieta equilibrada, consistente en una ingesta razonable y si es posible previamente recomendada por un médico general responsable o un nutricionista profesional, es lógico que el plasma no acumule glucosa y por lo tanto el metabolismo funcione de una manera mejor. ¿Qué alimentos contribuyen mejor a la prevención de la diabetes? Haciendo un barrido rápido, en primer lugar se pueden mencionar aquellos que no están excesivamente condimentados con aderezos químicos, provisionalmente.
Son esas comidas que llenamos con excesiva grasa y colorantes artificiales, concretamente salsa de tomate, mayonesa, mostaza, etc; no se pretende eliminar en su totalidad el consumo de estos aderezos pero es claro que su influencia sobre la salud a la larga puede ser perniciosa debido al aumento de glucosa que producen estos compuestos en el plano sanguíneo. Las frituras, las harinas, las comidas rápidas y los pasabocas también tienden a tener o tienen altos índices de glucosa en su contenido, por lo que consumo debe tratarse de ser, sino eliminado de la base de la alimentación diaria, convenientemente moderado.
El ejercicio constante y regular, hay que repetirlo una vez más, es un excelente previsor contra la aparición de la diabetes, porque el quemar las calorías que sobran en nuestro organismo regula la incidencia del colesterol malo y además previene efectivamente contra el taponamiento de las arterias. Además, cuando tenemos implantada en nuestra rutina un hábito de actividad física, nuestro metabolismo tiende a mantenerse estable, dejando que el organismo se nutra de los componentes que sólo sean necesarios. Por supuesto, hay que atender los casos muy especiales en donde la diabetes puede aparecer por predisposición genética de ambos padres o uno de los progenitores, de manera que se tomen medidas.












