
Una de las polémicas más grandes que se han suscitado en estos últimos días respecto al mundo médico, es la libre prescripción de la píldora del día después o píldora post coital sin algún tipo de formulación médica. Una decisión que ha tomado por lo menos el gobierno español respecto a la venta de este medicamento de manera libre en farmacias y centros de salud con el propósito de evitar embarazos no deseados y abortos, de acuerdo a las informaciones entregadas por el ministerio de sanidad. Esta decisión permite suponer que el aumento de las relaciones sexuales prematrimoniales puede estar de hecho aumentando de manera exponencial o bien, incluso en algunas instituciones educativas se le está enseñando a las niñas y niños a auto prescribirse esta opción de evitar el embarazo, sin que para muchos educadores sea considerada una medida escandalosa.
Aunque muchas informaciones, incluso firmadas por algunas prestantes autoridades médicas, alaban los supuestos beneficios de la píldora, este tipo de tratamiento para evitar el embarazo puede generar una serie de inconvenientes en el organismo de la mujer que resultan lamentables y molestos para su vida normal. Desde celulitis hasta aumento de peso, mareo, vómitos, diarreas, sudores excesivos, hay la aparición en muchos organismos femeninos de estas y otras reacciones debido al estado de falso embarazo que se encarga la píldora de administrar dentro de los sistemas endocrinos. Esto se debe a la implantación de hormonas sintéticas dentro de los componentes de la píldora postocoital o píldora del día después. Pero la píldora es engañosa por su mismo nombre, porque la mujer tiene que seguir tomando una píldora al día con el propósito no de que se quede embarazada, sino de que su organismo no sufra algún trastorno hormonal.
Por ese motivo, la mujer que toma la decisión de usar pastillas postocoitales tiene que tener una vida sexual muy activa, aspecto que tristemente en muchas ocasiones no está ligado a una madurez temperamental por parte de la fémina involucrada en el caso. De modo que la libre venta de la píldora del día después puede que evite en efecto muchas concepciones, pero es también valedero afirmar que habrán muchas pacientes que son ávidas consumidoras de estos productos con una serie de sintomatologías que tal vez sean mucho más difíciles de sobrellevar que el propio embarazo.
La decisión, en última instancia, de utilizar o no con frecuencia la píldora post coital anticonceptiva está en la decisión de la mujer en cuanto a la forma que desee emprender su vida sexual.