
El virus del AH1N1 es una variante de la influenza que causa malestares respiratorios como congestión nasal, dificultad para recibir y expulsar el aire, tos permanente, ojos llorosos, pero que si no se trata a tiempo y de la mejor manera puede desencadenar en la muerte como ha pasado ya en muchos países del mundo. Bueno, si las muertes en realidad se han debido a este agente patógeno; aunque es cierto que una afección bronco-respiratoria que no ha sido debidamente cuidada puede resultar en casos más graves. Con la noticia de alarma tan inmensa que ha despertado la noticia generada supuestamente desde México, de todas maneras es bueno tener ciertas recomendaciones para evitar el citado virus.
Hay que tener en cuenta que, a pesar de tomar las precauciones, los centros asistenciales de salud deben tener todo el material necesario para el trato exitoso de los síntomas que acompañan el contagio de este virus. Realmente la propagación de cualquier infección, mientras no se trate de una enfermedad que se dé aisladamente y cuyo proceso de cura se considere ya bien establecido por las autoridades médicas, puede ser más o menos notorio si las personas que son potencialmente aptas para adquirirlo no se han cuidado. Es más, dentro del entorno del hogar, los riesgos pueden ser muy altos toda vez que a veces tendemos a abusar de nuestra buena condición, sin reparar en las consecuencias negativas que traen ciertos hábitos.
He aquí, entonces, las recomendaciones más útiles para evitar el contagio del virus AH1N1.
Retírese prudencialmente de toda persona que vea con síntomas de gran congestión en el rostro producidos por una alergia o una tos descomunal. Así mismo, tenga usted cuidado en no estornudar cerca a una persona enviándoles sus residuos descaradamente; para eso se han inventado los pañuelos.