
En muchas actividades de nuestras vidas cotidianas notamos que la tensión se acumula en nuestro cuerpo de una forma prominente, haciendo que nuestros músculos no estén relajados y por lo tanto nos sintamos más alterados(as). La relajación muscular progresiva es un conjunto de ejercicios sencillos de hacer por parte de cualquier hombre o mujer, con el fin de aumentar la efectividad del sistema muscular mediante movimientos y técnicas respiratorias. Es difícil encontrar a veces a la mano procedimientos que ayuden a fortalecer nuestro rendimiento diario debido a que el stress es una de las más influyentes formas de vida en la actualidad, pero la relajación muscular progresiva puede hacer mucho por nuestro bienestar.
De nada sirve que practiquemos esta técnica si no tenemos en cuenta algunos puntos básicos como: a) saber reconocer cuáles grupos musculares o cuál músculo en especial se encuentran bajo tensión en algún momento determinado; b) hacernos el propósito de convertirla en una rutina diaria que nos ayudará a mantener mejor los niveles de stress y tensión bajo un rango normal o muy bajo; y c) practicar estas técnicas no sólo en el trabajo exterior, en caso que laboremos afuera, sino en nuestros hogares. En definitiva, esto conlleva a partir de estas recomendaciones una disciplina sana por parte del hombre o de la mujer que quieran aprender a sobrellevar mejor sus tensiones físicas.
Para empezara practicar las relajación muscular progresiva es recomendable escoger un sitio muy cómodo, con buena ventilación y si es posible lo más libre de ruidos y distracciones; si no se puede hallar un lugar así en su sitio de trabajo, descubrirá más adelante que hay métodos que le permiten emprender su plan de relajación muscular en lugares muy puntuales con objetos definidos como una silla (de oficina, de cocina, en fin).Trate de aflojar lo más que pueda su ropa, de modo que ni la corbata ni el cinturón ni el cuello de su camisa le aprieten, por ejemplo. Si es posible, libérese un momento de los zapatos.
Ya entendida la parte anterior, un ejemplo de un programa de relajación muscular progresiva es, tomando en cuenta los músculos de arriba abajo: se levantan las cejas tan alto como se pueda; se aprietan los ojos al mismo tiempo que se arruga la nariz; se aprietan los dientes mientras se llevan las comisuras de la boca hacia las orejas; se aprietan los labios hacia fuera; se abre la boca; el cuello se dobla hacia la derecha, hacia la izquierda, hacia delante y hacia atrás; se inspira profundamente manteniendo la respiración, al tiempo que se llevan los hombros hacia atrás intentando que se junten los omoplatos; el abdomen se mete hacia adentro y hacia fuera manteniendo la respiración; se aprieta el puño; se empujan los codos contra los brazos del sillón; se intentan subir las piernas con fuerza sin despegar los pies del asiento.












