Dios nos dio los dientes por una razón. Por lo tanto, debemos desarrollar el hábito de masticar todos los alimentos -incluidos los alimentos líquidos y alimentos blandos como dulces y helados- por lo menos de ocho a doce veces. Esto es esencial para agregar mucha saliva de por sí a los alimentos, ya que sólo en la saliva es que el azúcar es digerido. A menudo nos encontramos con que lo que...