
Las nauseas, emesis o como popularmente se les conoce, vómito, es un acto en el que tanto el sistema gastrointestinal ante una orden del cerebro expulsa el contenido alimenticio que ha sido procesado en el interior de nuestro organismo o bien cuando se ha empezado a consumir algún alimento. Las causas de esta reacción pueden ser varias y se pueden clasificar en psicológicas y eminentemente fisiológicas; entre las primeras podemos enumerar grados de alteración del ánimo bastante fuertes que obligan al sistema antes mencionado a expulsar los desechos alimenticios y líquidos como un método de defensa, tal vez, ante una emoción muy particular.
También dentro de este apartado se pueden incluir las personas que inducen a las nauseas ya sea porque padecen de algún trastorno de conducta con respecto a su alimentación, o porque lo han tomado como un hábito con el que dicen sentirse mejor para poder restablecer sus actividades normales. Esto último en ciertos casos es cierto, porque puede presentarse el caso que por un exceso de alimento digerido en el estómago o por una intoxicación, la persona sienta y quiera desarrollar la emesis para poder librarse de esa sensación incómoda de indigestión y atragantamiento, pero si se trata del primer caso, no hay duda que se trata de un desorden conductual que en muchas ocasiones ha llegado hasta casos extremos.
Dentro de las causas fisiológicas, puede nombrarse por ejemplo la combinación poco apropiada de alimentos en una dieta determinada; hábitos poco recomendables como comer mucho a deshoras; estados patológicos que inducen o pueden inducir a las nauseas como por ejemplo una fiebre alta o en efecto una irritación permanente del estómago; reacción del cuerpo ante factores como un cambio de altitud o de clima, etc. Todos estos disparadores puede que se hallen en el estilo de vida de la persona, así como la manera en que lleva su proceso digestivo porque es claro que en no todas las personas el proceso de comer resulta el mismo.
Al ser el vómito una reacción específica que como vimos puede ser inducida o no y no una enfermedad, vemos que hay individuos que tienden a sufrir más de este síntoma que otros, y por lo tanto el control que se puede hacer sobre ellas puede conllevar un tratamiento que gire en torno tanto a su psicología como la manera en que lleva su dieta, entendiéndose por este termino todo aquello que se ingiere.
lo que yo queria, gracias