Tú has oído hablar del colesterol, ¿no? En estos tiempos donde la variedad de comida es mucha ¿Quién no se ha sentido un poco fóbico sobre la comida que ingerimos en estos tiempos de obsesión con la salud? Si tienes la suerte de haber escapado de esas obsesiones sin saberlo, bien por ti, pero ¿Por qué necesitas saber acerca de esto ahora? Cuando se llega a cierta edad las posibilidades de riesgos en base al colesterol aumentan con la edad.
Acá nadie obliga a comer algo en especifico pero si a cuidarse un poco, porque tu puedes comer comida chatarra todo el tiempo, pero eso no es bueno si tu y tu familia desean mantener una defensa contra los peligros del colesterol elevado. Dado que, genéticamente, las personas están más predispuestos a ello. Así que si deseas cuidar tu salud a futuro te recomendamos que sigas leyendo y comiences a ver que es lo que realmente estas comiendo.
Pero, ¿realmente sabes lo que es el colesterol? El colesterol es una sustancia suave y cerosa que se encuentra entre los lípidos (ácidos grasos) en el torrente sanguíneo y en todas las células del cuerpo. Su función es la de formar las membranas celulares y hormonas de la fabricación de la vitamina D en nuestro cuerpo. Pero al igual que existen grasas buenas (mono/ poli-insaturadas) y malas (grasas trans), también existe colesterol bueno y malo. Puesto que el colesterol no puede disolverse en la sangre por sí solo, tiene que ser transportado de ida y vuelta en nuestras células por los portadores especiales llamados lipoproteínas. Las lipoproteínas de baja densidad o LDL son conocidas como colesterol “malo” y de la lipoproteína de alta densidad o HDL se conoce como colesterol “bueno”.
Los síntomas de un colesterol alto los depósitos de color rosado y amarillo en la piel, particularmente alrededor de los párpados o en los tendones de las piernas. La claudicación intermitente es otro signo. En algunos casos, los síntomas pueden ser anginas. Los triglicéridos son también una forma de grasa que el cuerpo produce y sus niveles elevados pueden deberse al sobrepeso y la obesidad, la inactividad física, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol y una dieta rica en carbohidratos.
En general, la dieta y el ejercicio completo complementan un arsenal efectivo contra el colesterol malo. La batalla contra el mismo puede lograrse mediante una alimentación sana y hacer ejercicio regularmente. Una dieta saludable, no sólo aumenta la propia cuenta de HDL sino también bajara una desaceleración del riesgo de las enfermedad cardío/ cerebrales.
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